200 gr. setas (de cultivo) 1 bandeja de ajetes 4 langostinos o 6 gambas (congelados) 3 huevos 1 ramita de perejil sal y aceite
Elaboración:
Limpiamos y troceamos las setas, y las ponemos a cocinar a fuego suave con un poquito de aceite y agua. Veremos que el resto de cosas las podemos ir haciendo todas a continuación, según se van haciendo las setas, así que no necesitaremos tanto tiempo como pueda parecer.
Los ajetes los limpiamos bien, dejando solo la zona que esté entera, sin demasiado verde, y luego lo troceamos en trozos de 2-3 cm. de largo (un poco según el grosor). Luego los ponemos en el microondas a potencia media en un bol tapado y con un poquito de agua, durante 3-4 minutos hasta que se ablanden.
A los 10-15 minutos de estar las setas al fuego les incorporamos los ajetes, para que se sigan cocinando todo junto, y los salamos adecuadamente.
Los langostinos los descongelamos suave en el microondas y los troceamos al gusto (aunque más bien pequeños), añadiéndolos a la sartén cuando falten 5 minutos para acabar de hacerse las setas.
Batimos ligeramente los huevos en un bol, y les añadimos la sal que necesiten (yo suelo echar 2 pellizcos de sal fina por huevo).
El contenido de la sartén ya debe estar hecho y bastante seco (las setas llevarán unos 25-30 minutos) así que podemos incorporar el huevo directamente, a la vez que la ramita de perejil muy picado.
Ahora viene lo importante: el huevo no debe cuajarse de golpe. El fuego debe seguir siendo suave, y revolveremos casi continuamente para evitar que cuaje mucho en el fondo (así que hay que rascarlo bien), y lograr que se distribuya el huevo entre los demás ingredientes. Seguiremos así hasta conseguir una textura cremosa del huevo, más que cuajada del todo como sería una tortilla francesa